La mortalidad de Bambi y la resurrección como venados zombies

Ese tiene que ser por *mucho* el peor titulo que me he sacado en este blog.

Pero tiene mucho que ver con la Navidad, eh?

Hace mucho no escribo y tiene mucho que ver con… pues con todo, realmente.

Mientras mas voy avanzando en la vida, algunas cosas pierden color y sabor y otras, intensifican su esencia. Una de ellas, es la escritura. Cuando empecé con esto, por allá del 2012, wow, todo era escribir. Tengo 2 libros en borrador y seguirán ahi hasta que un día me canse de tenerlos en ese estado y los termine. Y eso, precisamente, tiene relación con el blog. Me gusta sacar cosas aquí, pero ya no como antes. Hay prioridades. El nuevo CD de Pink Floyd *ES* prioridad. En serio.

Y vaya, así puedo dar muchos ejemplos de cosas que ya no son como solían ser. El tomar con los amigos (Cuales???). Eso si ha perdido su brillo por mucho. El alcohol en sí, ya no es lo de antes. El whiskey ocasional oyendo el anteriormente mencionado CD es obligatorio, pero no más. La pizza! Yes. La pizza. La pizza es algo que si perdió su color. No me malentiendan, me encanta la pizza y todavía podría comerme una entera, pero ahora se tienen que cumplir varios criterios para que lo haga. No es solo de levantar el teléfono y llamar a Pizza Hut. Pizza Hut. Porque, quién demonios come Domino’s? Que no tienen papilas gustativas? Pizza Hut rules. La “Meat Lovers” es un dios griego en un mundo de microbuseros en huelga porque su lider “sindical”, o sea, un tipo llamado Gustavo que siempre invita los tacos fue “detenido injustificadamente” y “está desaparecido” sin que ellos sepan que Don Gustavo anda en Campeche con su amante guatemalteca porque su esposa no se puede enterar o le quita la custodia de “Gustavito”…

En fin… en que estaba?

Bueno, seriedad, por favor.

Me he intentado suicidar… 2 veces en mi vida. La primera a los… wow… 15 años? No se. Algo así. En la antiguedad, en las farmacias a uno no le pedian receta para comprar medicamentos. Así que a mis 15 años, fui a la farmacia de la esquina a pedir un anestesico inyectable y una jeringa de 20mL. Cuando me preguntaron porque pedia eso, les contesté “Práctica de prepa” y listo.

Con la jeringa dentro de la vena, me dije a mi mismo “Hoy no; mañana”. Y así se cumplieron 2 meses. Tiré la jeringa y el frasco de anestesia a la basura.

La segunda fue hace como 8 o 10 años. No me acuerdo. Esta si fue medio mártir, chequen: Me acosté en el piso. De un depa HELADO. EN TOLUCA. EN INVIERNO!!! Con… como 2 días sin haber comido. Recuerdo que ya no temblaba de frio. Ya había pasado esa etapa. Ya estaba adormecido y me dejé llevar. Esa fue la noche mas corta de mi vida. Creo que la noche duró 20 minutos. Cuando salió el sol de nuevo dije “Bueno, vaya. Si salió el sol, y lo puedo ver (duh!) ha de ser por algo”. Me bañé con agua semi-hirviendo (hipérbole, obviamente), desayuné en la Marquesa y seguí mi vida.

La vida es curiosa. Siempre (Siempre) nos pone en situaciones muy dificiles. Mucho. Pero ahora, a mis 92 años, ya no recuerdo las condiciones que me llevaron a ese grado de crueldad. Honestamente. O sea, si recuerdo el entorno, pero no el porqué me dejé llevar de esa forma por la marea.

Tuvo consecuencias, ciertamente.

Esto.

El ser más fuerte.

Tanto, que hay cosas que pierden brillo y color. Simplemente, porque son vanalidades que carecen de valor sobre la vida de uno y por ende, son fácilmente sacrificables.

Lo que ahora tiene tanto sabor, es lo sencillo: Un whiskey al atardecer, un café mañanero, una ducha caliente, una tarde perezosa, un amanecer frio, un día caluroso, el abrazo de un extraño al que quieres ayudar, un muffin de plátano (bueno, bueno!!!!), un par de zapatos cómodos, una plática al azar, un CD nuevo, una comida hecha en casa (Serio que la extraño), un beso del amor de tu vida, un sueño, unas palabras, un día más.

Pero con todo y todo, lo que más te sabe, es la felicidad en sí. Y no la tuya. La de alguien más.

Y a eso voy, eh? Todos a veces estamos abajo. Digo… si hay algo más bajo que el piso de un depa en Toluca en Navidad, ni lo quiero conocer, ni me importa, eh? Pero eso me ha llevado a donde estoy. Y si ahora volteo hacia atrás… no, no me rio, no estoy loco. Me… me da coraje. Porque me dejé llevar hasta allá? Porque no seguí peleando? Porque me rendí tan fácil?

Como han de deducir, no estoy en una situación muy agraciada en estos días. Se lo atribuyo a un ciclo kármico que debo cumplir.

Pero ya no me caigo como antes. Si, lloro, grito, me desespero, quiero salir y ponerme gordo con una pizza familiar y 2 litros de cerveza. Porque no?

Porque no?

Porque no lo vale. Por eso. Porque el día de mañana, aunque usted no lo crea, el sol va a salir. Y lo vas a ver. Y vas a decir, “wow, no me morí. Y si no me morí, ha de ser por algo. Quizá aún me falta ver otro amanecer o quizá tenga que oir otro CD… no sé… algo”.

Y te levantarás, y harás lo que tengas que hacer.

A veces, todos morimos. Es bueno. La piel muerta cae. El pelo muerto se regenera. El dia muere para que llegue la noche. No es el fin. Es un nuevo ciclo. Te imaginas (es en serio) a que olerías si la piel muerta no se cayera? Wow.

Si un animal no muere, otro no come. Si un cadaver no se descompone, el árbol no crece.

Así también, tu viejo espíritu debe morir. Déjalo ir. Llora por él. Se vale. Llora por todo lo que se llevó la corriente. Llora por tu viejo ser que murió para que la nueva versión de ti mismo, pudiera nacer.

Zomos la mejor verzión de zombies.

Morimos ante la adversidad para que una nueva, más fuerte, delicada, sensible, consciente, viva!! versión de nosotros mismos exista.

Poco a poco, verás como el viejo “tu” deja de existir. El nuevo “tu” aguanta más dolor. Si, pierde algo. Pierde el sabor de cosas. Pero… que ganas?

Piensa en todo lo que podrás hacer si tan solo te levantaras de ese piso frio?

Y si no puedes, si de plano sientes que lo estas perdiendo todo, si sientes que esta prueba es más fuerte que tu, recuerda tan solo esto:

Si YO me pude levantar, seguro tu también puedes.

O no te levantes. Tan sólo deja que el amanecer llegue. Si llega, significa que aún tienes cosas por hacer. Y si no llega… vaya… felicidades, tu dolor terminó. De una u otra, no eres el mismo.

Pero si llega el amanecer, lánzate a OXXO por unos burritos y un café Andati. Americano. Y échale 5 cremas. Serio. Es infalible la receta.

Todos morimos. Algunos morimos en vida. Y cuando regresamos a ella, somos unos malditos zombies indestructibles hijos de perra que podemos acabar con el mundo.

Y comer waffles porque yuk, quién quiere comer humanos débiles? Jejejejejeje.

Salud, señores.

“La adversidad es la pared que separa a los débiles que se sientan a llorar a su sombra, de los fuertes que tienen el valor de verla y decirle ‘te voy a escalar y te venceré'”.

–J. Bourbon.

Serio. Es frase mia y de ahorita. No se porqué me salió del alma y en 20 segundos.

Demonios, quizá si soy buen escritor…

A ver, traiganme la cabeza del Keiser!!!

(WTF?)

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