Las fiestas de fin de año de las empresas… Mhmmmm…

A poco no les encanta cuando su iPod viene de buenas y les pone puras rolas buenas en modo Shuffle?
Ufff…
Pero eso no tiene nada que ver con lo que iba a poner.

Ahorita en la mañana, mi preciosa mujer me pregunta “Vas a ir a la fiesta de fin de año de la empresa?”
Sobra decir que me tiré al piso, me hice bolita, me puse a llorar en silencio y me chupé el dedo, temblando.

No es que sea antisocial. Lo que ocurre es que esas fiestas casi siempre son 99.8% incomodidad y 0.2% molestia.

Mi primera fiesta de fin de año de empresa fue en un salón de Miguel Angel de Quevedo. Ah, aquellos tiempos. Mi hermano y yo fuimos, comimos y nos fuimos al centro de Coyoacán, si no mal recuerdo. O sea, literal, estuvo mejor el after-party que la fiesta en sí.

Una de las que más recuerdo, es la de Coca-Cola. Uy. Sobra decir que es la semilla negrita de lo fresa que fue.
Ese día en específico fue Chayanne, creo. Y Alejandra Guzmán. Me dijeron que en años pasados iba Maná (Que bueno que no estuve, porque les aviento hasta los platos a los weyes esos), Ricky Martin, y puro artistilla de esos.

Más recientemente, la de mi ex-trabajo inmediato anterior (Gracias por el trauma, mujer mía) fue en la bodega de dicha empresa.
En serio.
La fiesta de fin de año, fue en el almacén. Dado que “ya no había mucho presupuesto”, acondicionaron el almacén como salón de fiestas. O sea, poco faltaba para que nos pusieran a nosotros a servirle a los directores.

Pero ya me desvié mucho.

Esas fiestas son de lo pior porque
a. No puedes tomar a gusto. En serio. No es por ponerte jarra. No, no, no, no. Bueno, si. Aparte de que es 235% imposible ponerte jarra, tu jefe y el jefe de tu jefe están en la misma fiesta. Serás juzgado por la bebida que elijas.
Si escoges una cerveza, seguro ya acabaste el colado y vas a sacar tu kilo de tortillas, el chicharrón y el queso, pa’ juntarte con el maistro en el camellón a echar la tarde. No?
Si escoges ron con coca, eres alguien sin personalidad. Si la tomas “campechana”, no tienes ni gracia. Vaya, TODOS piden cuba. Todos.
Si escoges vino, seguro te crees mucho.
Si tomas whisky, le quieres robar el puesto al jefe.
Si tomas puro refresco, te regaña tu mamá.
Si tomas agua, “no quieres convivir”.

O sea, TODO está mal.
Había un cuate que le valía gorro (Hola, Ivan!) y si se ponía mega-jarra en las fiestas de fin de año y abrazaba a los jefes y se tomaba fotos con ellos. No lo corrían porque, imagino, las fiestas eran tan aburridas que eso era considerado la diversión de la noche.
b. No puedes COMER a gusto. Si sirven “finger food”, eres TAN payaso que eres capaz de comertela con cubiertos. Si sirven carne o pollo (típico), cortas con ultra-cuidado todo para que el pollo no salga volando al plato de al lado. Y como siempre sirven o muslo o pierna (A pesar de que es una empresa que gana 2 billones de dólares al año… y no les alcanza para servir pechuga), pues corres ese riesgo.
Porque no sirven hamburguesas con papas? Sería padre ver al director de operaciones echarse una mordida enorme a su burguer, no?
c. No sabes si puedes relajarte y bailar. Si, porque si bailas con la secre, ella está más “bailada” que todos juntos en la empresa y cree que quieres con ella. Si bailas con alguna jefa, te puede acusar de acoso sexual. Si eres mujer y sacas a bailar al jefe, peor tantito. Eres una zorra que quieres escalar (al jefe? No!) a un mejor puesto por via sexual.
Si bailas con una amiga o amigo, seguro andan. Si bailas solo, eres un ebrio antisocial. Si bailas con un compañero o compañera, no pueden lucirse ni exagerar. Después de todo, no es la boda de tu primo “El chilaquil”.
d. La mejor de todas: A que hora te vas??? Te vas hasta que acabe? Te la sigues con los compañeros? Te despides de todos? Le das abrazo de fin de año a los jefes? Haces como que no conoces a nadie o vas al baño y corres y ya nunca regresas? Finjes que te están robando el coche y corres por toda la calle gritando “Paren a ese wey!!!”?
La despedida es lo más incómodo. Si se e olvida alguien, seguro ODIAS a esa persona. Si te vas sin decir nada, al dia siguiente, 100 de 100 personas te preguntan “A que hora te fuiste???” (O no???)
Y claro, si te la sigues, eres un AA y el jefe ya te inscribió a rehabilitación en Enero.
e. La mentada locación. Siempre es en un salón. Lo peor es que siempre es en el mismo o en la misma zona. No hay innovación. Si el año pasado no dejaste propina, los meseros te recuerdan y te saludan “Hola, tu. Hoy si traes cambio? Hoy no te haces el loco? O quieres que traiga tu crema de champiñones (Porque siempre dan eso) toda fría y tarde?”
O sabes que en ese salón estacionarse es imposible y llegas 8 horas antes. De hecho, te quedas a dormir afuera del salón para que seas de los primeros en dejar carro? Y los malditos compañeros te usan como puerquito!!! “Ah, Cleotildo!!! Vas a llegar temprano a la fiesta, verda’ wey? Oye, ahi nos apartas 8 mesas, no? Bueno, 9”
Si, tu!!! Con que las aparto??? Con niños de la calle que recoja de paso???
Si estás en el norte, la fiesta es el norte. Si es en el sur, en el sur. Y así.
Nah, que.
A ver, si tu empresa está en Satélite, ahora la fiesta es en Coapa. Orale.
Si tu empresa está en el WTC, vas hasta la salida a Puebla.
Si estás en Coapa, vas hasta Cuautitlán. Y en un salón que esté sobre el mero periférico.
Nada mas por romper la rutina.
f. Todos te ven.
Ah, no me crees? Llevate calcetines rosas. Serio. Lo que es mas, llevate UN calcetin rosa.
Vas a ver que al día siguiente, TODA la empresa habla del calcetin.
Si te pones jarra, TODOS te tomaron foto.
Si perdiste la corbata en el baño, algún proactivo ya puso en el pizarrón de Recursos Humanos “Se busca dueño de corbata de Pokemón. Pasar con Alberto”
Si bailaste reggeaton con la zorra de la empresa (Siempre hay una, no se hagan), en Facebook ya estás etiquetado y tu novia ya cambió su estado a “Soltera”
Si le llevaste regalo al jefe, “El ‘Chepe’ ya anda de lamebotas”
No se si en las fiestas está el wey de “Person Of Interest” con 3 millones de cámaras o que carajos, pero TODOS saben lo que haces y dejas de hacer.
Ven?
Por eso, yo ya no voy a las fiestas de las empresas. Ese día en específico, siempre o “me enfermo” o “se me poncha la llanta” (la del carro, la otra jamás se poncha) o “tengo que bañar a mi gato” o algo así.
No se trata de antisocial, insisto.
De hecho, si el after fuera en un bonito lounge, las cosas cambiarían. Pero esa es otra: El after siempre lo hacen en la casa del Lucas, de la Popis, del Charly o de la “Claus”.
O no???

 

EMPRESAS: Hagan la fiesta de fin de año en “Puerto Madero”, en el “Cambalache”, en el “Brasilerissimo” o ya de jodida cambien el menú. Siempre es la crema de champiñones, la pastita y el muslo de pollo en X.
Rifas? No, no rifen nada. Denme un aumento del 20%. Me late más.
O mejor aún, eviten la fiesta. Hagan un brindis en algún espacio libre (azotea, parque o algo) con Mimosas a las 9am y denos el resto del día.
Ahora que un desayuno de fin de año no se oye mal.
Chilaquiles con arrachera, waffles o pan francés, tamalitos o el típico buffet estarían!!!

Innoven, empresas!!!

Les gustó el monólogo???
Menélegue!!! (Dicho como Adal Ramones)
MENÉLEGUE!!!